El Perú. ¿Un país unido?


El Perú. ¿Un país unido?



El Perú es una nación llena de gente con particularidades. Dicen que somos una nación solidaria, de gente amena, unida, sociable, por algo fuimos la mejor hinchada del mundial. Pero, ¿de verdad somos una población así de unida como pregonamos al mundo?




Particularmente, creo que no somos lo que pregonamos. Somos una sociedad que criticamos al que ofrece una coima al policía, pero nosotros mismos lo hacemos cuando nos interviene algún efectivo.



En la coyuntura actual donde se dice: “Quédate en casa” con la disposición del gobierno de que solo salga un integrante del grupo familiar, solo si es necesario.  A pesar de las críticas recibidas, con más de 50 días de esta medida, en las cuales hemos visto como se ha perdido la fuerza de manera exponencial desde que se implementó este régimen.




Al principio hubo una resistencia de la población, que se ha ido aplacando con el paso de los días y la velocidad con la que se ha ido agravando la situación de los contagiados en el país. Caso similar pasa con el tema de las clases virtuales, en la cual tienen una ola de críticas sin igual.

Empezando esta particular opinión, es una apreciación personal porque no gusto de ningún partido ni corriente política (una persona tuvo la osadía de tildarme de viscarrista por no coincidir con su opinión), de que somos un país orgulloso y pregonante de la unión, solidaridad entre otras virtudes. Sin embargo, en épocas de crisis somos egoístas, nos volvemos a un nivel infrahumano donde preferimos el morbo, la criollada, sacar beneficio por sobre los demás sin importar el atropello, jactándonos de ser algo inexistente.

Etiquetamos a las personas si no piensan como queremos, tratamos de humillarlas, sentirnos superiores y dueños de la verdad sin importar estrato alguno cuando hipócritamente nos sentimos felices gritando al mundo lo unido que somos.




Sin desviarnos más del tema, hay una ola de críticas primero para con el gobierno. Se dice que se ha podido manejar mejor algunos puntos, y no sé le “reconoce” entre comillas el esfuerzo para tratar de contener todo este mal que azota al mundo. Que hay errores, sí. Que hay gente perjudicada, es cierto y reconocer esto no me hace ser partidario del gobierno. Solo que, como muchos, y otros no, el esfuerzo que hace para tratar dentro de las limitaciones que tenemos, minimizar al máximo las consecuencias de tan terrible virus.

Muchos han tomado un plan de fiscalización, con críticas del manejo de recursos. Sin embargo, estamos en una etapa de apoyar en todo para salir de esta crisis y no sacar provecho de ella.

Se debe realizar una rigurosa auditoria a cada funcionario público del país luego de esta fase de crisis, castigando cada acto de corrupción con todo el peso de la ley, pero en su momento. Ahora es momento de poner el hombro para sacar a nuestro amado Perú, adelante.




Por otro lado, hacemos una ola de críticas ya no al gobierno sino a la misma población. La disposición del gobierno fue:” la salida de una persona por familia solo para compras básicas y tratar de que sea una vez por semana”, cosa que no se ha venido dando. Se ha reprocha las largas colas, el distanciamiento, el uso de la mascarilla entro otros, y son válidas porque como ciudadano, como peruano, me tengo que cuidar personalmente para poder cuidar a mis compatriotas y vencer este virus.

No obstante, se ve, en las noticias, la multitud de las personas y se critica con justa razón porque en esos casos el virus se expande. En muchos lugares poco o nada les importa a esas personas generando caos, siendo lo peor de todo que a estas no se les puedes decir nada porque se ponen altaneras y malcriadas, por lo que esta demás discutir con ellas. Estas son a las que señalamos muchos y nos decimos que, por estos individuos, no progresamos, ni crecemos como nación.




Este tema es muy complejo y tiene diversos puntos de vista y uno de ellos son los que viven del día a día. A ellos desearles que puedan mejorar su situación a la brevedad. Se le recomienda de tomar todos los protocolos necesarios para el cuidado y busquen alternativas de su negocio y puedan llegar a la formalización.

En el aspecto del transporte público se visualiza muchedumbres porque un gran sector de este no ofrece las medidas mínimas de seguridad; ya que, la prioridad de estos es de carácter económico más que de salubridad siendo un gran foco infeccioso. También cabe mencionar, que a los usuarios mismos al hacer uso de estas unidades sin las medidas correspondientes, exponiéndose ellos en estos focos.




Otro tema, tan criticado son las clases a distancia para muchos es un tema debatible por muchas razones; sin embargo, hay algo que debe primar y es la educación de los más pequeños con la participación activa de los padres, algo tan ausente hace tiempo. En la mayoría de los casos en nuestra sociedad los padres están fuera de casa de 10 a 12 horas aproximadamente. Si restamos de esas horas las ocho horas de sueño de los pequeños hay un aproximado de cuatro horas al día con ellos.

Bajo este contexto que se da en la mayoría de hogares de nuestra sociedad nos podemos hacer las diferentes preguntas:

¿No es una oportunidad para aprender con mis hijos?

¿No puedo enseñarle no solo cursos académicos sino valores?

¿No puedo disfrutar este tiempo con ellos, ya que con el trabajo no podía?

Es una de las mejores oportunidades para que los niños tengan una educación integral dentro del seno familiar en la cual puedan aprender materias académicas y valores para la vida.

Un tema muy resaltante en este aspecto es la educación privada. Los costos y la coyuntura, creo que deberíamos dar la confianza necesaria a la instrucción pública bajo nuestra supervisión para una enseñanza de calidad. Podemos criticar a las instituciones que quieren sacar provecho de la situación, pero debemos actuar de acuerdo a lo mejor para los niños.




Para terminar con este punto el QUEDATE EN CASA es responsabilidad de todos, muchos criticamos como, por ejemplo:

·         Salen todos los días cuando podrían salir una vez a la semana y muchas veces nosotros mismos caemos en eso

·         El gobierno no piensa en la población vulnerable y que el gobierno no los ayuda, pero ninguno se ha dignado a organizar una olla común o regalar un pan a alguien que realmente lo necesita.

·         El gobierno no hace lo necesario, y nosotros mismos faltamos a las reglas.

Y así muchos ejemplos más de críticas desde la comodidad de nuestro hogar. Empero, las personas que normalmente criticamos como son los barristas nos han dado una lección de unidad y solidaridad como, por ejemplo: la donación de comida a los necesitados, mientras muchos de nosotros criticamos sin mover un dedo para ayudar.




Este virus ha desnudado lo que el peruano hipócrita quiere callar. Ha dejado en descubierto las falencias como sociedad, donde prima la hipocresía, las etiquetas por pensar o  actuar distinto a una o un grupo de personas, donde preferimos comprar una caja de cerveza que compartir con los más necesitados.

Por ello me pregunto, ¿somos un país unido?

JSV

Comentarios

  1. Duro, pero lamentablemente es nuestra realidad.

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    1. Es lamentable, pero desde donde estamos hay que poner el granito de arena para poder salir pronto de esta dificil situación

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